Sandra Aragüás


Sandra Aragüás, escritora y cuentacuentos, escribía este relato cargado de recuerdos y cariño sobre el puntal de los cuervos. Anímate y… ¡Ven a Biniés a conquistarlo!

En línea en :

EL PUNTAL DEL CUERVO

Con voz de misterio y ojos de reto algún abuelo nos contó que en el Puntal del cuervo había un tesoro. Alguien, no se sabía cuándo ni por qué, había escondido cinco duros debajo de una piedra.

Todos corrimos al paretón en la parte trasera del pueblo, a la sombra de las torres del castillo, y desde allí miramos con codicia infantil el Puntal del cuervo. Una pequeña montaña de margas completamente pelada, dominada por un único árbol que crece como vigía en su punta.

Esa misma tarde decidimos ir a escalarla y encontrar el tesoro. Ni sé la cantidad de cosas que imaginamos comprar con “todo ese dinero”.  Y comenzó la aventura. Había que rodear el pueblo, seguir en fila una senda escondida, luchar en la selva de buchos para llegar al pie del puntal y, además, cruzar un gran río. Nos sentíamos los protagonistas de la gran película “En busca del tesoro escondido”.

El gran río probablemente fuera una pequeña acequia o un pequeño riachuelo, pero para nosotros era como saltar el Amazonas. Alguien, por supuesto, metió la zapatilla en el barro al saltar y la banda musical de risas inundó a la tarde.

Buscamos en las piedras del camino, en las de la subida, en las margas que se deshacían a nuestro paso. No recuerdo si llegamos hasta arriba, ni recuerdo encontrar aquella moneda. Con el tiempo se convirtió en cien pesetas, después en quinientas y ahora para las orejas ingenuas a las que se lo siguen contando, igual se ha convertido ya una moneda de oro, un gran tesoro.

No importa. Lo que es de oro es la ilusión y alegría con la vivimos esa tarde. No volvimos con los bolsillos llenos de monedas, pero regresamos con ellos llenos de aventuras. Eso es Biniés, eso es Huesca, un lugar lleno de leyendas, aventuras, amistad y magia escondidos debajo de cualquier piedra.