Arquitectura

«La casa era la unidad básica de la estructuración social tradicional del Pirineo. Para los hombres y mujeres pirenaicos, la casa no solo es el edificio donde se vive y las construcciones anexas. Son todos sus habitantes, sus animales y sus propiedades. Se trata de una cédula autosuficiente, prácticamente autárquica, que se sustentaba en el amo, la dueña y el resto de sus habitantes. Lugar al que había que proteger, tanto de forma física como metafísica y asegurar su pervivencia temporal y espacial. (…) Tal fue su importancia que todavía hoy a las personas se les conoce por el nombre de la casa. Normalmente a la casa se alude bien por el apellido fundacional (40%), bien por el nombre própio de alguien de la casa (30%), haciendo referencia un oficio que existe o existió (20%), o bien a una característica física o o detalle psicológico de alguien que vivió en la casa.»

Obtenido del Diccionario de signos, símbolos y personajes míticos y legendarios del Pirineo Aragonés, de José Miguel Navarro López. Ed. Prames. 2018

Casa Tejedor, al fondo el palacio. Parece ser que pillamos a las brujas haciendo alguna pócima en el momento de la foto, pues en la casa no había nadie y parece que sale fuego de una de sus chamineras.

En Biniés la arquitectura se desarrolla, como todas las artes populares, de acuerdo con las circunstancias del medio físico que rodea al pueblo. Nace, por tanto de una adecuación al terreno y de los materiales disponibles, teniendo en cuenta el clima, y la función que ha de desarrollar, y por supuesto al gusto de quienes la «vive».

En la mayoría de construcciones se pueden observar rasgos característicos de la casa pirenaica. Se distingue ésta por el uso preferente de los siguientes materiales constructivos: la piedra y la mampostería para levantar los muros y las lajas de piedra, y los tejados de teja de arcilla o barro cocido, que antaño fueron de losas o pizarras.

El aspecto externo de esta vivienda es cerrado, con ventanas y puertas recuadradas con pintura blanca o cal o color azúl aragonés, que las anima y destaca. Sus vanos presentan dos formas preferentes: el dintel recto (labrado en la buenas casas), y el gran arco de medio punto. Sobre los tejados de las casa de Biniés se elevan enormes chimeneas, rectangulares o circulares, concluidas por un remate cónico y algún espantabuxas. Estas chimeneas son las campanas que cierran el hogar o fogón, que permiten mantener la estancia de la cocina (una de las partes más importantes de la Casa en Biniés) caliente durante los largos inviernos.

En cuanto a su distribución interna, todavía quedan muchas casas en las que se conserva en el piso inferior un gran patio empedrado con piedras de canto rodado que hacen formas geométicas o símbolos de protección ante el mal (como por ejemplo símbolos solares). Son buen ejemplo de estos patios: Casa El Herrero, Casa Mariana, Casa Clavería, Casa Paquito, Casa Fustero, Casa Pardinero o Casa López.

Suelo del patio de Casa Clavería
Suelo de Casa Clavería. Aparecen unas iniciales R.S. Podrían pertenecer a uno de los dueños antiguos de la casa «Ricardo Salvador»
Símbolos de protección solar en el suelo del patio de Casa Mariana
Patio de Casa Lopez

El patio se suele dar paso a graneros, zolles (cuadra), la bodega, almacenes… Arranca también de aquí la escalera por la que se accede al segundo piso, donde acostumbra a estar la gran cocina (que centra la vida familiar en torno a las viejas cadieras), la recozina (despensa), las alcobas y, en las casas más importantes, alguna sala-recibidor. En alguna casa (Margarita, Paquito, Mariana, Simón…)  hay un tercer piso de vida, pero no es lo habitual. La mayoría de nuestras casa se rematan por una falsa (desván) donde solía vivir el duende de la casa que, bien guardaba la casa, o bien servía para «hacer miedo» y asustar a los niños. Alguna casa llegó a poner nombre a su duende, como «Gargapis», el duende de Casa Terrén.

Biniés también tiene otra forma peculiar de construcción pirenaica: las corrales y bordas, edificaciones en muchos casos aisladas que sirvieron como almacén de forrajes, lugar para cerrar el ganado o para guardar los útiles agrícolas y en algunos casos como vivienda. 

Detalle de la ventaneta de uno de los corrales del pueblo
Corrales del pueblo

Las chamineras

Dejamos algunas de las fotos de las chamineras de Biniés. Algunas son fotografías algo antiguas, pero que nos parece importante compartir, pues algunas de ellas ya no están.

Chaminera del herrero, con un buitre volando por encima
En un primer plano, chaminera de casa Anchomigo. Al fondo chimenea de Casa Mariana
Chaminera de Casa La Mata
Chaminera de Conde

Las cadieras

» En las patriarcales cocinas aragonesas, las cadieras eran la butaca y la mesa, la cama y el comedor, la sala de recibir y el despacho, el café y el casino. Se hacían con gruesas, limpias y sanas maderas viejas de nogal, de encina o de roble. 
Se cubrían con colchonetas, con mantas mulares o con pieles de lanar. Perpendicularmente, adosadas a la pared, las tablasmoviles que hacían de mesa esperaban el momento de ser útiles. Debajo de las cadieras se guardaban la leña, las astillas y la ranulla que se «tizoniaban» en el hogar con ayuda de badiles, tenazas y fuelles. «

Del libro «La cocina aragonesa» José Vicente Lasierra Rigal. Mira Editores. Zaragoza, 1987 (Colección Temas)

Fogaril y cadiera de Casa Terrén.
Cocina de Casa Mariana
Detalle del fogaril de Casa Mariana
Cocina de Casa Lopez
Fogaril y cadieras de López

Las puertas

A continuación presentamos el texto que aparecía en la exposición de talla de madera que se hizo en el bar en el verano de 2018, primero en castellano y a continuación en aragonés.

La casa es el pilar básico en la vida en la montaña. El concepto de “casa” no hace referencia únicamente a la vivienda como tal, sino también a los propios miembros de la familia y todas sus posesiones, corrales, campos, eras y animales.

Es parte de un sistema social muy frecuente no solo en Biniés, sino en todo el Pirineo. Los herederos de la casa debían garantizar la permanencia integra del patrimonio familiar y si podía ser, este debía de ser aumentado.

Esto explica que todas las casas tengan su nombre propio, en  la mayoría de ocasiones incluso más antiguo que sus habitantes y distinto de sus apellidos actuales.

La mayoría de estas puertas han visto crecer a muchas generaciones de este pueblo. Por sus elegantes quicios han entrado artesanos, labradores, campesinos, amores, ilusiones y sueños.

Se han tallado todas entreabiertas, pues nunca hay que cerrar las puertas al futuro y a las generaciones venideras… Y quién sabe cuántos más las abrirán…

A casa ye l’alazet fundamental d’a bida en a montaña. Iste conzepto de “casa”, no nomás fa referenzia  a la bibienda, sino tamién a los propios miembros d’a familia y a todas as suyas posesions, corrals, campos, eras y bestias.

Ye parti d’un sistema sozial bien normal, no nomás en Biniés,  sino en tot o Pirineu. Os ereus d’a casa eban de guarenziar a permanenzia d’o patrimonio familiar y si yera posible, iste debeba enamplar-se.

Isto esplica que todas as casa tiengan o suyo nombre propio, por un regular mesmo más antigo que no os suyos abitadors y diferén d’os apellius actuals.

A mayoría d’istas puertas han bisto crexer a muitas cheneracions d’iste lugar. Por as elegans  curroneras son dentraus artesans, labradors, piequers, amors, ilusions y suenios.

S’han tallau todas restreñidas, pues nunca no cal trencar-las a lo esdevenidero y a las nuevas cheneracions. Y quí sabe cuan mas las ubrirán….

Casa Pardinero
Casa Mariana
Corrales de Margarita. Antigua Casa Ana
Puerta de casa del Alguacil o Casa Consistorial (izquierda) y casa Maito (derecha)
Casa López
Casa Castillo
Casa Clavería
Casa Luisa
La abadía o casa del cura
Casa Valentín
Casa Fustero
Casa Mancho
Casa El Herrero
Casa El Herrero por la parte trasera
Casa Cabero
Casa Santangraciero
Casa de Nieves «de Madrid», aunque ella siga diciendo que no es de Madrid.
Puerta Trasera de Casa Anchomigo, dicen los mayores que anteriormente aquella puerta daba acceso a una casa llamada «Casa Simón»
Actualmente corrales de Matilde, aunque dicen que aquello fue «Casa Moneva»
Puerta de Mosenara
Destalles de los dinteles tallados de la puerta de la Iglesia

Los Corrales y sus puertas:

Corral de Santangraciero con cerraja de madera
Corral de Mancho
Corrales de Maito
Corrales de Maito con una cerraja de aquellas de antes
Corral de Margarita

  

Llamadores fálicos en Biniés.

¿Sabías que en Biniés hay varias casas con llamadores fálicos? Sí, sí, has leído bien, el llamador, trucador o aldaba de la puerta tiene forma de miembro viril. Los objetos con forma fálica se han utilizado tradicionalmente, desde las primeras sociedades humanas que comenzaban a poner en marcha la agricultura, como símbolo de fertilidad, y los trucadores  se hacían así para atraer la fecundidad, lograr que en esa casa no faltasen los descendientes y asegurarse así de que había un heredero para la casa.

Casa Mariana
Casa El Herrero

No sólo se representa el falo: los testículos tienen también su papel, ya que hacen las veces de asa o tirador. ¿Curioso, eh?

Casa Pardinero