La ermita y los peirones

Ermita a la virgen del Pueyo

A 1 km. del pueblo, en lo alto de una pequeña colina rodeada de tierras de cultivo, se levanta la ermita del Pueyo, construida en el siglo XIX y reconstruida, con donaciones particulares y eclesiásticas, a finales del siglo XX.

Desde el alto de la ermita se divisa, a lo lejos, la peña Oroel y los montes de San Juan de la Peña, así como el valle por el que desciende el río Veral en la Canal de Berdún.

 

Actualmente los vecinos han recuperado la romería a la ermita y se juntan el primer fin de semana de mayo.

Día de la reapertura de la ermita
Vecinas del pueblo el día de la reapertura. Ameniza el ambiente Albeniz.

   

Reproducimos a continuación el texto de la salve que se canta en la Romería del primer sábado de mayo.

Las estrofas señaladas con * son las que se cantan en Biniés

 SALVE, VIRGEN PURA, 
SALVE, VIRGEN MADRE, 
SALVE, VIRGEN BELLA, 
REINA, VIRGEN, SALVE. 
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
 
Vuestro amparo buscan 
benigno y suave 
hoy los desterrados 
en aqueste valle. SALVE…Pecadores somos 
de quien eres Madre. 
¡Ea, pues, Señora, 
no nos desampares! SALVE…Si por nuestras culpas 
penas a millares 
merecemos, Madre, 
tu piedad alcance. SALVE…Muéstranos, María, 
benigna y suave, 
de tu puro vientre 
el fruto admirable. SALVE…Haz que tu rosario, 
al que lo rezare, 
ahora y en la hora 
de la muerte ampare. SALVE…Todos ofrecemos, 
aunque el león rabie, 
con afecto pío, 
Virgen, el rezarle. SALVE…Ahora suplicamos, 
soberana Madre, 
que en las aflicciones 
tu piedad nos salve. SALVE…¡Oh clemente, oh pía! 
tu favor alcance 
que en la extrema hora 
te llamemos Madre. SALVE…Madre te diremos 
hasta que te agrade 
la súplica nuestra, 
porque nos ampares. SALVE…Por ti no hay dolencias, 
por ti no hay pesares 
y el pecador triste 
a tus puertas llame. SALVE…Tienes ofrecido 
al que te rezare 
el santo Rosario, 
no se condenare. SALVE…Qué ya más ternura 
que llamarte Madre, 
que de Dios lo fuiste 
y que al hombre ampare. SALVE…

 

En ti confiamos, 
hija de Dios Padre, 
esposa del Santo, 
y de Cristo Madre. SALVE…

Este en sacrificio 
hizo el hombre alarde. 
En la cruz bendita 
nos salvó su sangre. SALVE…

Tú, triste testigo, 
en tres de la tarde 
que, mujer, te dijo 
del pecador Madre. SALVE…

  * En este montico 
pareces un ave 
cual blanca paloma 
que el cielo volare. SALVE…* Bendice, Señora, 
tu pueblo loable, 
que en ti siempre espera 
consuelo el más grande. SALVE…* ¡Oh clemente, oh pía! 
¡oh cándida ave!, 
¡oh dulce María!. 
¡Salve, salve, salve! SALVE…* Si Biniés te aclama 
en las sequedades 
luego les socorres 
con lluvias suaves. SALVE…* Si es amenazado 
con enfermedades 
tú das el alivio, 
soberana Madre. SALVE…* Virgen la más pura, 
Virgen la más grande, 
un devoto tuyo 
da fin a la Salve. SALVE…

Los Peiores de Biniés

Las cruces de camino, denominadas peirones en Aragón, son pilares o monolitos construidos en piedra o ladrillo que se localizan, en este caso, en las proximidades de Biniés. Tienen una doble funcionalidad: por un lado señalan el inicio o confluencia de caminos, siendo referencia fundamental para identificar lugares, y por otro lado tienen un carácter devocional, santificando el lugar que ocupan.

   

Biniés cuenta con dos de estos peiones. Uno, más cercano al pueblo dedicado a San Francisco Javier y otro situado en la confluencia de caminos entre Santa Engracia, Berdún y la ermita de la Virgen del Pueyo.

Además de ser elementos ordenadores del territorio, con una funcionalidad orientativa en cruces y bifurcaciones y caminos , no cabe duda de que el principal valor de los peirones es el derivado de la religiosidad popular. Son símbolo de la fe cristiana de la población a la que se llega y bendicen a los que la abandonan protegiéndolos en su camino o en sus faenas

El Peirón de Santa Orosia fue tallado por un carpinero local: José de Casa Gila. A principios de 2018 esta talla de madera que honra a Santa Orosia fue restaurada por los vecinos del pueblo.

La Santa tras su restauración
El antes y el después de su restauración
Varios vecinos colocaban la talla en abril de 2018

Santa Orosia es patrona de la diócesis de Jaca, a la que pertenece Biniés. Adjuntamos su leyenda, obtenida del documento de FACI, 1750:

Santa Orosia virgen, casada, mártir y reina de Aragón, patrona de la Ciudad de Jaca y sus montañas y refugio seguro de sus devotos, hermosísima rosa de pureza e inocencia, nació en Bohemia hija de los reyes de este reino cristianizado por San Metodio en 880. Llegó a nuestras montañas, tras desposarse con Don Fortuño Ximénez, séptimo y último conde de Aragón, en compañía de su tío San Acisclo Obispo, su hermano San Cornelio y mucha comitiva real. Oyendo que los musulmanes habían invadido el reino, se retiraron todos a una cueva de los términos de Yebra, pero descubiertos por los sarracenos, su caudillo Aben Lupo, atormentó y dio muerte a San Acisclo primero y luego a San Cornelio y a toda la comitiva. Todo esto ocurrió ante la presencia de la santa para infundirle temor con el fin de que cediera su belleza, hermosura y rara discreción, a la lasciva infernal de aquél lobo carnicero. Como la virgen se resistiera, lleno de furor aquel lobo sarraceno, mandó cortar los brazos y aserrar después las piernas y cortar su sagrada cabeza y mandó que aquellas santas reliquias virginales fuesen arrojadas por el monte de Yebra, para pasto de las bestias. Mientras la santa era martirizada, sintió sed y por medio de su intercesión manó una fuente cristalina que aún perdura. Ocurrió todo esto por el año de 920. Los ángeles cuidaron de dar honorífico sepulcro a Santa Orosia y recogieron sus reliquias y las colocaron en aquél monte. Aquí estuvieron escondidas, habiéndose perdido la noticia del soberano tesoro, hasta que, a un pastor, se le manifestó el cuerpo y la cabeza, mandándole que dejara la cabeza en Yebra y llevara el cuerpo a la Santa Iglesia de Jaca, donde permanece incorrupto desprendiendo singular fragancia. Cuando las reliquias se acercaban a Jaca, las campanas comenzaron a sonar solas anunciando la llegada. Ese año estas montañas obtuvieron su mejor cosecha. En la cumbre de aquel dichoso monte de Yebra, y donde está la fuente referida, hay una ermita de Santa Orosia, y antes de llegar a dicho sitio se ve debajo de una peña, otra iglesia donde se conservan las reliquias de San Acisclo, San Cornelio y la real comitiva, todas revueltas.

Esperanza de Juandara portando la cruz procesional el día de la procesión de Santa Orosia. Año 2018
Cinta con la medida de Santa Orosia cuelga de la puerta de Casa Mariana y da protección a sus habitantes.
Aunque nuestros peirones sean por lo modestos en apariencia, son parte importante de nuestro patrimonio cultural y han sido y son testimonio de numerosas tradiciones que, debido al modo de vida actual, tienden a desaparecer. Tan importantes son que en Aragón, la Ley 3/1999 de Patrimonio Cultural Aragonés en su Disposición adicional segunda recoge la declaración genérica como Bien de Interés Cultural por ministerio de ley, para todas las cruces de término existentes en Aragón.