Aire libre

DESTINOS MÁS POPULARES:

Ansó:

A unos 20 minutos de Biniés por la carretera de la foz.  Su situación estratégica hizo que durante siglos disfrutara de privilegios otorgados por los distintos reyes aragoneses, ello forjó el carácter y la forma de vivir de sus gentes.

Ansó ofrece al visitante naturaleza. Su extenso territorio alberga al Norte el Parque Natural de los Valles Occidentales y al Sur el Paisaje Protegido de las Foces de Fago y Biniés, donde se pueden practicar todas las actividades relacionadas con la alta y media montaña.

Ansó conserva uno de los cascos urbanos mejor conservados del Pirineo Aragonés, y fue declarado Bien de Interés Cultural por el Gobierno de Aragón como conjunto arquitectónico, basado en materiales nobles como la piedra, la madera y la teja propios del territorio.

Ansó conserva uno de los trajes tradicionales más ricos y variados de España, su importancia radica en el origen de algunas de las prendas que se remontan a la edad media y al renacimiento. Su fiesta de Exaltación (último domingo de agosto) fue declarada Bien de Interés Turístico Nacional. Su gastronomía basada en las carnes procedentes de las razas autóctonas de la zona, las migas de pastor, la caza y las setas son un buen reclamo para el turista.

Hecho:

Recomendamos subir primero a Ansó y después cruzar por la nueva carretera hasta el núcleo de Hecho. Si  se quiere se puede hacer una ruta circular y volver por Puente la Reina de Jaca y visitar así Embún, Javierregay…

La riqueza arquitectónica y natural de Hecho (echo, en Aragonés) hacen que sea una visita imprescindible y punto de partida de un buen número de excursiones y paseos. Desde las proximidades de la frontera francesa hasta las puertas de la  Canal de Berdún, el río Aragón Subordán vertebra, junto con sus pequeños afluentes, la extensa geografía del valle de Hecho. El actual término municipal engloba las localidades de Hecho, Siresa, Embún y Urdués.

Hecho  destaca por su bien conservado conjunto urbano, famoso por su particular arquitectura tradicional, presidida por la monumental iglesia parroquial de San Martín.

Ésta, emplazada sobre una roca, fue de estilo románico en sus orígenes (s. XI ó XII), con forma de cruz latina. Consta de tres naves, la central cubierta con bóveda de cañón y lunetos. En el crucero destaca una cúpula semiesférica. La portada es de estilo clásico.

En el museo etnológico de Casa Mazo se muestran ejemplares auténticos de los trajes tradicionales que los habitantes de la villa lucían cotidianamente hasta mediados del siglo XX.

En las calles y en los hogares se guarda como un tesoro el dialecto cheso, una de las variantes de la lengua aragonesa más vivas y utilizadas en la actualidad.

Berdún:

Es uno de los pueblos aragoneses con un perfil más reconocible. Asentado en la cima de un cerro en sentido longitudinal, ejerce de capital del municipio de la Canal de Berdún (formado también por Martes, Biniés, Villarreal de la Canal y Majones), y está situado a 688 metros de altitud. La Canal fue hasta no hace muchos años la única vía de comunicación entre los valles pirenaicos. Da nombre a la Depresión Intrapirenaica que es atravesada por el río Aragón entre Jaca y Yesa, la única depresión longitudinal importante del Pirineo labrada a lo largo de 50 kilómetros.
El municipio se encuentra ubicado en un lugar estratégico, que lo convierte en vía natural de enlace entre los valles pirenaicos, y por lo tanto, en punto de encuentro de gentes y de costumbres de variados lugares. Sus pueblos son especialmente rurales y sus habitantes se dedican fundamentalmente al cultivo de la tierra y al cuidado del ganado.
El Camino de Santiago atraviesa en su totalidad la Canal de Berdún, que se hace palpable en las numerosas construcciones de origen románico que atesora.

El casco urbano de Berdún muestra abundantes edificios nobles de gran valor arquitectónico. La iglesia parroquial guarda en su interior un órgano de fachada barroca construido en 1738 y restaurado un siglo después. Destaca la riqueza de los retablos, la Calajería de la Sacristía y la Sillería del Coro. Todavía se conserva en el acceso a la plaza principal el Portal de la Virgen, una de las tres puertas que en tiempos daban entrada a la localidad cuando se encontraba amurallada.

Jaca:

Jaca (a 25-30 min en coche de Biniés), es la capital de la comarca de la Jacetania, territorio histórico que se extiende sobre la vertiente noroccidental de Aragón. 

En la actualidad se ha convertido en un importante centro turístico y de deportes de invierno del Pirineo, pero atesora también un notable legado monumental, que es reflejo de la trascendencia de sus más de dos mil años de historia.

Posee la primera catedral de estilo románico del país (s. XI), levantada para consolidar la ciudad como enclave estratégico del Camino de Santiago. A ello se unió su condición de primera capital del primitivo Reino de Aragón, por elección del rey Sancho Ramírez (1077).

Su naturaleza fronteriza moldeó su crecimiento como espacio defensivo durante varios siglos, dejando evidentes huellas arquitectónicas entre las que destaca la Ciudadela, singular fortaleza pentagonal del siglo XVI.

El pasado y el presente se mezclan en Jaca, ciudad de servicios entregada decididamente al turismo.

Su cercanía a las estaciones de esquí de Astún y Candanchú, el formidable entorno montañoso, el Camino de Santiago, la nueva Pista de Hielo y el importante sector terciario fortalecen su vocación histórica de «capital del Pirineo».

San Juan de la Peña:

http://www.monasteriosanjuan.com/

Santa cruz de las Serós:

A unos 25 minutos de Biniés dirección Jaca, a la orilla izquierda del río Aragón, se extiende el actual término de Santa Cruz de la Serós, que engloba a la sede municipal, Santa Cruz, el lugar de Binacua, la pardina de Lacuey y la antigua venta de Esculabolsas. 
El apellido “ de la Serós”  proviene de su vinculación secular  con las religiosas (serores en aragonés) que hasta finales del siglo XVI habitaron en el monasterio de Santa María, principal monumento de la localidad.

La historia local desde el siglo XI al XIX gira en torno a los poderosos monasterios de Santa María y del cercano San Juan de la Peña. Ambos son hoy en día dos de los máximos atractivos turísticos de esta comarca, aunque el de San Juan, pese a su cercanía, se sitúa fuera del término municipal.
El monasterio de Santa María fue fundado por Ramiro I de Aragón hacia el año 1060 y destinado originalmente como cenobio femenino reservado a las propias hijas del rey y de la alta nobleza aragonesa. La monumental iglesia de Santa María, joya del románico aragonés del siglo XII, ha pervivido prácticamente intacta, mientras que las diversas dependencias del monasterio fueron desapareciendo con el paso del tiempo. 
Es famosa la arquitectura tradicional de la localidad con sus viviendas de piedra rematadas con el típico tejado de losas, y las espectaculares chimeneas troncocónicas.

La iglesia de San Caprasio en la parte baja del pueblo, es así mismo destacable como prototipo de la variante lombarda del románico del siglo XI.

Selva de Oza:

http://selvaoza.com/index.html

Estaciones de esquí de Astún y Candanchú:

Hacia 1930 los montes de Astún eran visitados esporádicamente por esquiadores procedentes de Candanchú. Pero no fue hasta 1974 cuando se determinó oficialmente la creación de una estación de esquí en Astún. A partir de ese año se inicia la construcción – en la cota de 1.725 m – del primer edificio moderno, origen del actual núcleo hostelero y de servicios, y el 18 de diciembre de 1976 se inaugura la estación de esquí.

El siglo XX trajo novedades importantes a Candanchú. La nieve, antaño temida, originó un nuevo deporte, el esquí. La inauguración del ferrocarril del Canfranc, en 1928, facilitó la llegada de los pioneros del deporte blanco, que encontraron en Candanchú las condiciones ideales para practicarlo. 

No dejes de visitar los bosques de linza, el monte de Bisaurín, los lagos de Sigüés… ¡Todo a un paso!